CANELA A GRANEL
Empieza esta entrada de una forma un tanto peculiar tanto por el título como por no usar la frase más conocida de “canela en rama” refiriéndose a algo excelente si no por algo más personal como «Canela a Granel». Me regalo este título por temas propios y como declaración de intenciones. En líneas generales la canela es una especia que nunca se estropea y en mitología estaba en las cenizas de las que renacía el Ave Fenix. Está asociada a limpiezas energéticas y demás y a mí me encanta en el arroz con leche, que no se diga.
Le quiero poner más Canela a mi vida, Canela a Granel, le quiero poner más sabor, más intensidad, más vida a mi vida. Después de cuatro años en la cueva desde el embarazo de mi mujer hasta los tres años y tres meses de mi hijita ya va siendo hora de abrir las alas y empezar a volar de nuevo. Mis rumbos están claros para mí, espero haber sabido transmitir al Universo de forma clara y unívoca mi deseo e intención, si no se cumple giraré al Universo hasta que traiga el resultado que quiero y mientras tanto aceptaré, aprenderé y trasubiré (una mejor expresión de trabajaré) lo que corresponda.

La cara que me ha tocado.
Llegado cierto punto cuando las canas superan con creces a los negros y la tierra de mi cabeza empieza a brillar entre la selva de mi pelo hay que empezar a llegar a ciertas conclusiones, parciales y sujetas a adaptación, pero conclusiones a fin y al cabo. Una de ellas es que si aceptamos que hay un sentido o significado en esta vida uno bastante plausible sería el aprendizaje. Demasiado a menudo veo en terapia que la gente no resuelve sus problemas personales, básicamente traumas puntuales o de largo plazo, porque no quiere sacar el aprendizaje que lleva implícito. Se resisten a sacar una lección que pueda cerrar y sellar esa etapa de sus vidas, prefieren enfadarse, dejar que esa información se les pudra dentro antes que gestionar y liberar esa energía. Otra conclusión de las mías es que aceptemos que todo lo que nos pasa es creación nuestra, sin excusas, creación consciente o sobre todo inconsciente. Nuestro poder creativo es tal que el Universo se moldea a nuestros deseos más intensos y profundos que siempre son inconscientes. Ante esto una excusa es una trampa que nos ponemos para seguir evitando nuestra responsabilidad en nuestra creación y por lo tanto un aplazamiento en nuestro obligado aprendizaje. Otra conclusión que realmente no tiene mayor trascendencia es que en estos momentos creo que la reencarnación es una posibilidad bastante plausible, de ahí concluyo que el aprendizaje es eterno, la lección, el plato de lentejas que no te comes al mediodía, te está siempre esperando a que lo ingieras, a que lo digieras y después de asimilarlo desaparezca de ti. En palabras del Curso de Milagros “el tiempo está a la espera del perdón”, ni más ni menos.
Tengo muchas más conclusiones, afortunadamente cada día menos hasta que un día presuntamente me quede con no-dos, con una o con el vacío, dependiendo del libro que leas. Mientras tanto elijo vincularme a esta realidad a través del amor a mí hija, a mí mujer y generalmente a las personas que comparten en mayor o menor medida mis conclusiones, y acepto con igual amor a los que no, aunque los prefiero un poco más lejos por simple comodidad personal. Repito, mientras tanto Canela a Granel y a vivir que si son dos días también me va bien sin reencarnaciones.











Mi labor concreta de Acompañamiento al Inconsciente sin duda enlaza perfectamente con esta segunda fotografía de mil caras. Ya he hablado otras veces de las máscaras que la educación, la sociedad, las creencias o prejuicios nos obligamos a llevar. Ponemos una máscara de sumisión con el jefe, de arrogancia con el más débil o ignorante, de beatitud cuando vemos a nuestro hijo y cara de viciosillo cuando llega el verano. Cada máscara expresa una emoción o una forma de afrontar una situación de la vida. En la Nueva Medicina Germánica ( un tema muy largo que afrontare en otro artículo ) se relaciona cada enfermedad con una emoción dolorosa, intensa y asumida en solitario que el cuerpo somatiza de determinada manera. MI clave como terapeuta es encontrar que máscara uso la persona ante determinado mazazo de la vida. Que cara puso mi clienta cuando encontró a su marido en la cama con otro hombre. Que cara tenía el niño de 5 años cuando su madre abusaba de él. La máscara que utilizo cuando padre cuando le comunicaron la muerte de su hijo, y así infinitos rostros para expresar las emociones básicas del ser humano.
