YO EN CANVI
Yo en Canvi (Cáncer y Vida)
Después de una serie de rocambolescas “casualidades”, hace cuatro años conocí la ONG Canvi (Cáncer y Vida) de Barcelona en la ciudad de Balaguer (Lleida), viviendo yo en Zaragoza. Desde mi conocimiento en terapias conecté enseguida con su filosofía de cómo afrontar un diagnóstico de cáncer.
A los pocos meses dejé atrás la que había sido mi vida en Zaragoza y me trasladé a vivir a Barcelona. Desde entonces, como socio y voluntario, pasé a la Junta Directiva como Tesorero y posteriormente como Presidente de Canvi.
Dada mi larga experiencia con la enfermedad (en mi caso no fue el cáncer), adquirí conscientemente un compromiso personal y terapéutico con la entidad desde mi llegada a Barcelona.
La enfermedad del cáncer, auténtica plaga en el mundo occidental y enfermedad tabú y maldita hasta hace bien poco, es una enfermedad con la que no se puede andar con medias tintas. Un diagnóstico de cáncer te exige sacar los mejores recursos que hay en ti para afrontarla, recursos de los que hasta ahora no tenías noticia de poseer.
Es una enfermedad que te lleva más allá de ti mismo, de lo que eras hasta entonces, para encontrar la sanación. Básicamente necesitas un Cambio (Canvi) en tu vida: un cambio de actitud ante alguien, un cambio de trabajo, un cambio de pareja, un cambio definitivo en tu forma de ver el mundo.
Los griegos denominaban a este proceso “metanoia”, mente nueva. En muchas culturas, un cambio tan importante se complementa con un cambio de nombre, por ejemplo cuando se entra en una orden monástica o el famoso cambio de nombre que nos dan cuando viajamos a la India.
Debido a mi especial relación con Canvi, el 90% de las personas que traté en Barcelona fueron diagnosticadas de cáncer. Podría decirse que empecé por lo más difícil, una constante en todo lo que he hecho en mi vida. Ni que decir tiene que el resto de problemas, personales o de salud, que me presenta la gente se hacen un poquito más fáciles de afrontar que un diagnóstico de cáncer.
Los que no eran diagnosticados de cáncer venían a Canvi por el boca a boca o porque nos conocían y les gustaba nuestra forma sencilla y directa de enfocar la vida para conseguir el bienestar y la felicidad.
Canvi finalmente dejó de existir como ONG, pero aquella etapa forma parte de mi trayectoria y de mi experiencia. Todo lo vivido durante esos años, las personas que conocí y el trabajo realizado han dejado una huella profunda en mi manera de entender el acompañamiento y el bienestar.
Por eso mantengo este capítulo en mi historia: porque Canvi fue parte de mi camino y también lo es de lo que hoy llamo Holístico.


